martes, 17 de abril de 2018

Soccer Mommy - Clean (2018)


Solo una chica con su guitarra: la joven Sophie Allison remece los cimientos del popular sitio de música independiente Bandcamp con su álbum debut 'Clean'. Usando el minimalismo como su arma principal, además de traer de la mano un sonido que podría catalogarse como dream pop, bedroom pop o indie rock, Soccer Mommy podría llevar bajo el brazo uno de los lanzamientos más efectivos y consistentes a lo que música alternativa de guitarras en el año 2018 se refiere. 

Si el 2017 fue el año de Jay Som con su notable trabajo 'Everything Works' y el 2016 de Mitsky con su 'Puberty 2', el centro de las miradas para el bedroom pop en el año 2018 pareciera ser para Soccer Mommy, una chica con una música tan dulce que podría endulzar el corazón más amargo.  
 Una guitarra limpia da comienzo a el primer largaduración de Sophie, con una desnuda y sencilla interpretación vocal en 'Still Clean', logrando una notable producción que juguetea con el lo-fi y la modernidad. Una distante guitarra resonando da las primeras señales de la primaveral ‘Cool’, canción primaveral y altamente idónea para un paseo en bicicleta en la tarde. Hacia el final de la pieza, el sonido tiende a decaer como un cassette en mal estado. 

Aunque ‘Your Dog’ retrate una relación abusiva en sus letras, asoma instrumentalmente como una de las canciones más icónicas del debut de Soccer Mommy, mientras que ‘Flaw’ es otra exposición de belleza, pero esta vez con liricas que se refieren a un romance que no resultó. El momento acústico de ‘Blossom (Wasting All My Time)’ le entrega más dinámica al álbum, con melodías y texturas que calan directo al afecto sonoro. 

Last Girl’ es un momento más llevado al garage-rock con momentos destacables gracias a su grandilocuente batería y coro. Otra que destaca en su estribillo es la siguiente pieza en el tracklist ‘Skin’, que, a pesar de ser algo lineal en términos generales, gana terreno de la mitad de la canción para adelante. El siguiente momento es semi-acústico y lleva por nombre ‘Scorpio Rising’, el cual habla de besos en un parque, de ignorar las llamadas de mamá y de triángulos amorosos de los que cualquier adolescente podría sentirse identificado.

Después de un sencillo pero efectivo interludio, llega la décima y última pieza del álbum llamada ‘Wildflowers’ que trae auto-aceptación en la voz de Allison, afirmando que quiere ser la que nunca antes fue, aludiendo la metáfora de flor silvestre como ella misma: Una persona que no es común en las ciudades y que en sus sueños es libre para crecer como ella realmente quiere. 

Estamos frente a un disco redondo, donde una chica nos abrió las puertas de su mundo personal, y en él pudimos contemplar toda la belleza que éste posee. ‘Clean’ es una declaración de principios de una talentosa Sophie Allison que comienza a dar sus primeros pasos en el amplio mundo de la música.

8.5/10

Fav Tracks: Still Clean, Blossom, Your Dog, Cool, Last Girl, Skin, Scorpio Rising.


viernes, 13 de abril de 2018

Panorama Tocatas: Festival SUE (11/04/18) + Mi Historia con Radiohead


El pasado miércoles fue un día que esperaba hace nueve años atrás. La fiebre que tuve por Radiohead empezó desde los años 2008-09, justamente la fecha en que realizaron sus primeras dos presentaciones en mi país. En aquel momento tenía 15 años y pasaba encerrado en mi pieza. Mis habilidades sociales estaban por el suelo y no tenía mucha gente de confianza alrededor mío. Mi adolescencia se basó en jugar juegos antiguos de computador (tenía un computador de escritorio COMPAQ con Windows XP) escuchando toda la discografía de Radiohead. 

Estaba en primero medio, y obviamente no tenía dinero para ir a ninguno de los dos conciertos que promocionaban su más reciente álbum ‘In Rainbows’, así que lo que hice literalmente fue rayar con ellos por casi una década. Hasta que al fin se anunció su segunda venida con un show único, esta vez con ‘A Moon Shape Pool’ bajo el brazo, última joya que los ingleses lanzaron dos años atrás. Y aunque mi economía personal ha mejorado con el paso de los años, el anuncio me dejó algo desprotegido, alcanzándome la plata para comprar sólo la entrada para galería. De cualquier forma, esto no importaba mucho: de igual manera podría ser testigo de la obra de Thom Yorke y compañía.

Llegó el día y yo estaba ahí, sentado junto a cientos de personas a muchos metros del escenario y con una torre de sonido que me tapaba la visual de casi el escenario completo. Pero esto no importaba nada, porque iba a escuchar a mi banda favorita de toda la vida. Eso sí, antes que aquello sucediera, otros tres actos musicales irían a subir al escenario: primero los nacionales Folläkzoid, presentando toda su hipnotizante experimentación mientras los primeros centenares de personas iban poblando partes del Estadio Nacional. Su música fue una suerte de trance ante aquellos primeros momentos de esa jornada musical de miércoles. 

Después de esa breve, pero intensa presentación que duraría unos 20 minutos, llegaría Junun, banda en donde Jonny Greenwood participa. Su mezcla fue altamente atractiva, usando recursos de la música tradicional árabe más elementos que podrían componer cualquier tipo de música alternativa. Su momento en el escenario fue una transportación a otro paraje del planeta, un lugar lejano del medioriente ajeno a nuestra cultura y forma de ver la vida. 

Caso aparte fue lo de Flying Lotus, un DJ que impuso toda su clase en el escenario. Sus mezclas y las visuales que las pantallas desplegaban hicieron que su presentación fuera alucinante, usando recursos de la música electrónica, house y trap. Desde la vista de la galería, parecía que había un robot de luces rojas sobre una tornamesa, pero era el disc-jockey y productor musical Steven Ellison demostrando su toda su calidad, y me atrevo a decir que presencié a uno de los mejores DJs de los últimos tiempos. 

Siendo unos minutos después de las nueve de la noche, se apagarían todas las luces del estadio, la gente gritaría enloquecida y comenzaría a sonar ‘Threefingers’, corte instrumental de aquel rupturista álbum llamado ‘Kid A’ y saldrían a escena todos los elementos que conforman a Radiohead. Mis ojos se humedecieron con la primera canción interpretada,’Daydreaming’, con el piano y la melancólica voz de Yorke de protagonistas, conformando uno de muchos momentos únicos en aquella fría noche santiaguina. 

Entre mis tantos momentos preciados, podría citar la potencia y tristeza que desenfunda ‘All I Need’ (con una graciosa pifia en los teclados antes de ser tocada), el misticismo que siempre crea ‘Pyramid Song’ al ser escuchada, el clamor y grata sorpresa colectiva al oírse las primeras notas de ‘Let Down’, los maravillosos colores que produce ‘Weird Fishes/Arpeggi’ o el solemne silencio que reinó entre el público mientras Thom cantaba ‘Fake Plastic Trees’ y ‘Exit Music’. En resumen, dos horas y veinte minutos que siempre estarán en mi memoria y que nunca saldrán de mi cabeza.

Y no es otra cosa que gratitud lo que tengo para ofrecer a Radiohead y su concierto. Gracias, por el abultado setlist (¡27 canciones!) y gracias también por saldar una deuda personal que duró 9 años. El adolescente solitario de 15 años tiene ahora 24, y muchas cosas han cambiado en mi vida y en el mundo; pero el aprecio y fidelidad a la música de los de Oxford siguen igual de constantes y vigentes en mi día a día.  

Setlist Radiohead 
Threefingers
Daydreaming
Ful Stop
Airbag
Myxmatosis
Where I End and You Begin
All I Need
Pyramid Song
Everything In Its Right Place
Let Down
Street Spirit (Fade Out)
Bloom
Identikit
Weird Fishes/Arpeggi
The Numbers
2+2=5
Bodysnatchers
Idioteque

Encore 1
Fake Plastic Trees
The Bends
Feral
Lotus Flower
Exit Music (For a Film)
Reckoner

Encore 2
Nude
Paranoid Android
Karma Police

martes, 10 de abril de 2018

Ought - Room Inside the World (2018)


Desde Canadá llega Ought con su tercer álbum de estudio. Los de Montreal –que han abrazado el sonido primigenio del post-punk desde los comienzos–llegan con un capítulo más convencional en su carrera, a comparación a lo realizado tres años antes con su antecesor ‘Sun Coming Down’, siendo éste quizá su esfuerzo más exploratorio e inquieto a la fecha. No obstante, pareciera que con este nuevo lanzamiento titulado ‘Room Inside the World’ las cosas se pusieron algo más genéricas y más definidas dentro de lo que respecta el tan manoseado genero post-punk.

Al comienzo, las constantes percusiones de ‘Into the Sea’ logran llamar la atención de inmediato, y la voz de Tim Darcy demuestra la oscuridad que cualquier banda post-punk debería considerar antes de hacer este tipo de música. Bandas importantes en el género como Interpol, Editors o los referentes Joy Division tienen estos mismos elementos señalados. 

En el siguiente track, llamado ‘Disgraced In America’ la zona de confort parece esfumarse: nos encontramos con estructuras poco comunes y a un Darcy cantando de una manera totalmente diferente al tema inicial, como si estuviera satirizando a un personaje. La que logra ser efectiva desde diferentes flancos es ‘Disaffectation’, con excelentes baterías por parte Tim Keen y una interesante e impredecible sección media compuesta por teclas y guitarras dentro de una efectiva estructura de canción. 

De manera más lúdica llega ‘These 3 Things’ con una resaltada línea de bajo por parte de Ben Stidworthy más una base electrónica apoyada de espontanea una sección de cuerdas que se aparece de vez en cuando. La aparición de ‘Desire’ en el tracklist representa cierto relajo, siendo una canción pasiva, atmosférica y peculiar por la aparición de un coro cantando detrás de la lastimosa voz de Tim Darcy. La senda instrumental-despreocupada continúa con ‘Brief Shield’, una suerte de hermana de la canción anterior. 

Con las teclas tomando protagonismo, llega ‘Take Everything’, un ejercicio más melódico y dinámico que las anteriores canciones, pero sin llegar a una efectividad constante. ‘Pieces Wasted’ trata de llevar el sonido ya expuesto hacia parajes más naturales y acústicos, sin lograr los resultados esperados, y como cierre, ‘Alice’ genera paisajes desoladores y melancólicos a través de una seca y sosegada base y una guitarra con reverb

Un largaduración que desde su comienzo impone un sonido y no lo suelta demasiado: Ought manufactura otro ejemplo más de post-punk tradicional, que en términos generales no genera mucha sorpresa. En ‘Room Inside the World’ puede haber momentos puntuales que destaquen, sin embargo, lo que se espera en los lanzamientos de un estilo con un sonido ya establecido como el post-punk es que se innove, que se trate de reinventar la rueda para así dar paso a algo más original y único, tal como los norteamericanos lo lograron en su antecesor del año 2015. A grandes rasgos, el presente álbum es un desvío no muy deseado (pero bastante cómodo) en términos de sonido.

6.5/10

Fav Tracks: Disaffectation, These 3 Things, Into the Sea.