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viernes, 6 de julio de 2018

Parquet Courts - Wide Awake!



Parquet Courts es una banda originada en Texas lanzado su primer disco el 2010 pero que actualmente reside en Nueva York. Desde sus comienzos la banda se ha mantenido activa constantemente, lanzado discos y EPs con regularidad. En relación a su sonido, la banda se ha destacado por mantener una alta popularidad a pesar de tener influencias Garage de finales de los 90’s y mediados de los 00’s, no tanto en la influencia que bandas de esa época tienen sobre Parquet Courts, sino en la cantidad de elementos que se mezclan en cada proyecto. Teniendo en cuenta lo dicho anterior, los chicos presenta su sexto álbum, teniendo a las letras como la guinda de la torta.

Uno llegaría a pensar que una banda como Parquet Courts, debido a la cantidad de material que han lanzado desde que empezaron, tienen pocas cosas que ofrecer, pero lo inesperado se ha convertido en un el sello de garantía por su parte. Hay que enfatizar que debido a al estilo musical que ocupan, el virtuosismo instrumental no es una opción, y en Wide Awake! se mantiene la esencia de ser una banda simple; pero líricamente es donde toda la magia ocurre, siendo una mezcla casi de algo que diría Lou Reed y pero con el care'rajismo Jack White.   

La banda empieza el disco con la canción “Total Football”, inyectando energía inmediata al oyente, además de los canticos en masa al final de la canción le añaden fuerza a la canción. “Violence” a pesar de su título, es mucho más calmada; pero la forma en que las guitarras, el bajo, y la batería se unen en los estribillos permite que el vocalista (A. Savage) violentamente recite la letra de la canción. “Mardi Gras Beads” está cantada en su totalidad en coros, recordando (al menos en mi caso) de manera calcada canciones como “Nowhere Man” de The Beatles, teniendo como diferencia la interrupción de guitarras distorsionadas de vez en cuando. Para trolear a algunas de las personas que iban a sus conciertos, la banda decidió darle el nombre de “Free Bird II” a una de sus canciones, ya que suena como el clásico de Lynyrd Skynyrd. Cuando nos referimos en el párrafo anterior que el virtuosismo no es una opción para la banda, Parquet Court encuentra maneras de hacer una canción interesante, prueba de esto son “Normalization”, “Back to Earth” y "Wide Awake", siendo las tres muy diferentes entre ellas en términos de dinamismo, pero las tres teniendo un Groove tremendo.

¿Mencioné que las letras son lo mejor del disco? porque lo son. La variedad de tópicos que se pueden encontrar en el proyecto es bastante diverso, pero eso ya es algo característico de la banda; en esta ocasión, y lo que marca la diferencia entre Wide Awake! y su álbum anterior, Human Performance, es que lo abstracto de los temas en ésta instancia están más centrados. Parquet Courts es una banda que hace comentarios políticos desde que empezaron, y este proyecto no es la excepción; a pesar de lo anterior, y lo tormentoso que parece el ambiente político internacional, la banda siempre trata de hacer comentarios positivos y no sonar tan pesimista. Prueba de lo anterior es la canción “Tenderness” donde gracias a un flashback al pasado, A. Savage anhela tiempos mejores, pero estos vendrán una vez que la ternura, o mejor traducido, la empatía se algo colectivo. Hablando de colectivismo, la canción “Total Football” trata específicamente de eso, de que todo cambio puede ser conseguido mientras la gente se una como colectivo para pelear contra la opresión. A pesar de que suena un tanto panfletario, el mensaje es expresado poéticamente; además en la canción está una de mis frases favoritas de todo el proyecto, siendo esta: “colectivismo y autonomía no son mutuamente exclusivos”, significando que uno puede pertenecer a un grupo y seguir siendo un individuo. Otro momento líricamente brillante es la canción “Violence” siendo ésta una instancia en donde se comenta sobre lo acostumbrada que está la gente ante situaciones violentas, tanto al punto de sentir indiferencia e insensibilidad. Podemos encontrar momentos interesantes en todo el disco, pero para no hacer esta sección más larga, otros instancias que me gustaron dentro del álbum fueron “Normalization”, “Almost Had to Start a Fight” y “Free Bird II”. La primera habla sobre las cosas, acciones y actitudes que se consideran normales y como varían con el tiempo; la segunda, sobre los límites que uno tiene cuando es provocado para no agarrase a combos; y la tercera sobre los problemas que se pueden tener en el pasado y a pesar de eso no dejar que estos te definan como persona.

Se me hace difícil el poder decir qué no me gustó del disco, ya que considero que Parquet Courts entrega lo que se podría considerar como su mejor disco hasta la fecha, incluso mejor que Human Performance. Wide Awake! es un disco súper vivo por decirlo así, ya que, y como explicamos más arriba,  la música es centradísima y se mezcla genialmente con las letras, fortaleciendo el relato que se cuenta en cada canción. Ahora, comentando lo que no me gustó del disco, y que es más que todo un capricho mío, es que la voz de Savage a ratos se puede llegar a sentir seca en términos de producción. Lo anterior no es una crítica a como canta, sino, mencionar que a ratos su voz caía un tanto plana dentro del tracklist; esto no significa que perjudique la experiencia que es escuchar el disco completo, es más, a veces ayuda a potenciar ciertas parte de las canciones donde la letra toma mayor relevancia. Otro punto que no considero que sea algo malo, más bien algo que me llamó harto la atención, y no de la mejor manera es lo brusco que terminan algunas de las canciones, sobre todo en la parte final del proyecto; afortunadamente, esto no interrumpe para nada el flow de canción a canción. En fin, no tengo nada más que decir más que lo más probable que el disco aparezca dentro de mis 10 favoritos de este año cuando hagamos nuestro recuento anual. 

Canciones Favoritas:  Total Football, Violence, Before the Water Gets Too High, Mardi Gras Beads, Almost Had to Start a Fight, Freebird II, Normalization, Back to Earth, Wide Awake, Death Will Bring Change, Tenderness. 


Nota: 9/10


 














lunes, 9 de abril de 2018

Superchunk - What a Time to be Alive (2018)


Uniendo dos mundos diferentes desde 1989, Superchunk, banda que alterna su sonido entre el punk rock y el rock alternativo lanza su álbum número once llamado ‘What a Time to be Alive’ una verdadera dosis de energía atemporal para un momento en el que la música basada punk no ha tenido suficientes momentos de lucidez o lanzamientos que realmente destaquen en la corriente musical del 2018.  

La canción que abre el disco y que lleva mismo nombre que éste tiene un sonido similar a como sonaban los Foo Fighters en sus primeros discos, con la diferencia que el tono de voz del vocalista y también guitarrista Mac McCaughan es totalmente diferente, con varias similitudes a la de Perry Farrell de Jane’s Addiction. En términos generales, la canción es un agradable aperitivo por lo que está por venir más adelante. 

La primera dosis punk del álbum la trae ‘Lost My Brain’. Una breve pero cruda declaración de principios, tal como recordamos las mejores canciones punk que alguna vez se hayan escrito. La siguiente ‘Break the Glass’ se centra bastante en las guitarras, que mayormente hacen todo lo posible para atraer la atención del auditor, lográndolo con creces a través dinámicos riffs y solos entregados por las seis cuerdas. Junto con ésta, va de la mano ‘Bad Choices’ esta vez con partes de guitarra más prudentes pero con destacables percusiones. 

Ya en la mitad del largaduración, ‘Dead Photographers’ es una puesta a prueba para los mismos Superchunk para crear una canción melódica y veloz que sea efectiva, cumpliendo a cabalidad con aquellos términos mediante desequilibrantes solos de guitarras y la adición de guitarras acústicas como base. A seguir, ‘Erasure’ consigue un lugar seguro entre los mejores coros y melodías entregados en el disco, coreando el nombre de aquel grupo ochentero liderado por el carismático Andy Bell. Otra buena sección de riffs y percusiones se lo lleva la más centrada en el rock alternativo ‘I Got Cut’.

La rapidez punk continúa con dos tracks: primero con la muy influenciada por los Ramones ‘Reagan Youth’ y luego ‘Cloud of Hate’, que podría encajar fácilmente en los discos ochenteros de Bad Religion debido a su explosiva  y visceral instrumentación. Ya acercándonos al final, llega ‘All for You’, siendo quizá el tema más completo del disco en términos instrumentales y melódicos. Como punto final, ´Black Thread’ cierra de manera serena y más cargada a lo acústico, con un coro también memorable. 

Tras cinco años de silencio, el cuarteto de Carolina del Norte logra un disco atemporal, breve, visceral y necesario. ‘What a Time to be Alive’ es un momentum musical que hace recordar al auditor cuán importante es el punk rock en nuestra paleta musical diaria, o básicamente en lo que escuchamos día a día. Sin dudas, un álbum que podría contentar y unir tanto a los amantes del punk de vieja escuela con los seguidores del rock alternativo de los 90s.

Fav Tracks: Break the Glass, Bad Choices, Dead Photographers, Erasure, I Got Cut, All for You, Black Thread. 

8/10

jueves, 8 de marzo de 2018

Screaming Females - All at Once (2018)



Screaming Females se anotan con quizá uno de los discos más refrescantes que se podrán encontrar este año en materia de guitarras e indie rock. Los de New Jersey vuelven a estar en la palestra musical con su séptimo álbum de estudio titulado ‘All at Once’. Traduciendo el título al español, resultaría en ‘todo a la vez’. ¿Será ésta una insinuación a lo que refleja el álbum, siendo instantáneo y fácil de digerir? A grandes rasgos, pareciera que al escuchar el largaduración de manera completa, aquella pregunta se responde sola. 

Lo que encontramos aquí es un rock veloz y sin mucha complejidad, que va dejando tras de sí canciones de alto calibre en términos guitarrísticos, donde la guitarrista, voz y cara principal del conjunto, Marissa Paternoster, llega a demostrar posiblemente el peak de su potencial, tanto como cantante y guitarrista. Claro ejemplo es la punk-rockera ‘I’ll Make you Sorry’, donde el coro es tan pegajoso como la miel y los solos de guitarra son pulcros y correctamente ejecutados.

Como una apología a la era de la información en la que estamos sumergidos, el primer track del álbum, titulado ‘Glass House’, habla de una persona que vive en una casa hecha de vidrio, donde una persona aparentemente quiere controlar a otra, estando ésta privada de libertad y privacidad. Según las mismas palabras de la guitarrista y vocalista: “Nuestro mundo menguante está aplastado por un diluvio de información, contacto constante y lodo en las redes sociales. Se ha reducido mi conexión con la realidad de una manera que me resulta bastante molesto”.

Dos puntos altos, ahora en términos instrumentales, son ‘Black Moon’ y ‘Dirt’. La primera apela otra vez al punk-rock de coros oreja y velocidad constante, mientras la segunda, más breve, tiene interesantes guitarras que podrían acercar a cualquier fan de Arctic Monkeys (con un sonido muy Humbug), mientras la letra habla de auto medicarse para evitar las mentiras. Otro par de canciones que funcionan muy bien juntas son ‘Deeply’ y ‘Self Domination’: mientras una es más pausada e instrumentalmente prudente, la otra goza de dinámicas percusiones junto con tener quizá el coro más instantáneo del álbum.

La corta ‘End of My Bloodline’ entra a escena como un entremés para la pieza de dos partes que lleva por nombre ‘Chamber for Sleep’ que terminan siendo principalmente expresiones instrumentales con insinuaciones románticas. La armoniosa ‘Bird in Space’ contiene un notable solo de guitarra, mientras que ‘Fantasy Lens’ deja entrever otra vez la faceta más punk que el trio estadounidense puede ofrecer. Los dos minutos y medio de ‘My Body’ resumen todas las buenas sensaciones que podría dejar este disco y el cierre con ‘Step Outside’ revalida otra vez lo talentosa que es Marissa con su instrumento. 

‘All at Once’ contiene diversión hecha con guitarras. 15 canciones que atestiguan lo bien que lo pasan Jarrett Dougherty en batería, King Mike en bajo y la esencial Marissa Paternoster haciendo lo que más les gustan hacer: Música tangiblemente honesta, instantánea y genuina. En resumen, un álbum de rock más que recomendable.

8/10

Canciones Favoritas: Glass House, Black Moon, I´ll Make you Sorry, Dirt, Deeply, Self Domination, Fantasy Lens, My Body, Step Outside.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Idles - Brutalism (2017)

El punk-rock fue uno de los primeros géneros musicales que escuché cuando empecé a sentir atracción por la música de guitarras. Si al principió vibré con bandas como Green Day o Blink-182 cuando tenía 12, después fue el turno de Rise Against y Bad Religion cuando tenía 17. Actualmente, con casi 24, fácilmente podría decir que mis bandas favoritas con un sonido parecido al punk son Basement y Title Fight, aunque obviamente éstas bandas cubran varios géneros más. Mismo caso ocurre con Idles, conjunto británico proveniente de Bristol, que teniendo una esencia new-wave, la actitud y sonido punk-rock predominan en la suma final de su sonido. 

Canciones desenfrenadas y crudas, líricas contestatarias y un frontman siempre fuera de sí definen el sonido de 'Brutalism', álbum debut del conjunto inglés que tiene joyas como 'Well Done', donde se le hace una crítica a la vida cuadrada que las personas suelen llevar haciendo las mismas cosas, un trabajo estable, un título, ver fútbol o escuchar reggae, solo porque tienen de ejemplo a alguien más.
'Mother', además de ser una gran canción en todos sus aspectos, tiene un crudo mensaje acerca de los problemas tan confrontados actualmente como el machismo y la identidad de género:
"La violencia sexual no empieza ni termina con la violación.
Comienza en nuestros libros y detrás de las puertas de nuestras escuelas.
Los hombres están asustados de que las mujeres se rían en sus caras.
Mientras que las mujeres estan asustadas de que un hombre pueda terminar con su vida"
 'Date Night' es otro notable ejemplo de crudeza y 'Faith In The City' es un ataque de sarcasmo a la gente religiosa que piensa que con oraciones sanará sus problemas y enfermedades, siendo también uno de los grandiosos momentos que esta placa trae. Mientras que '1049 Gotho' o 'Rachel Khoo' son dos piezas muy bien logradas de veloz punk-rock, 'Divide & Conquer' es la pieza más plana y que menos contenido tiene.

La segunda parte del disco esta plagada de melodías crudas que no parecieran tener algo tan significativo que se le destaque. Sólo el final con 'Slow Savage' marca una diferencia dentro de una leve monotonía en el sonido de la placa, siendo la canción más oscura y new-wave del disco.

A mi parecer sobraron algunas canciones en este 'Brutalism', sin embargo la primera parte es notable. Me gustaría ver más temas como el del cierre, para que la banda pueda desarrollar matices distintos. Si, el punk-rock gusta en demasía, pero todos saben que los excesos son malos. Sin considerar unos cuantos vicios podemos preguntarnos lo siguiente: ¿Será Idles la nueva promesa del punk moderno?


7.5/10

 Canciones Favoritas: Well Done, Mother, Date Night, Faith In The City, Exeter, Slow Savage.

Canción No Favorita: Divide & Conquer.