lunes, 19 de junio de 2017

Incubus - 8 (2017)

Quedando menos de 100 días para que la agrupación proveniente de Calabasas,California visite suelo nacional y sudamericano, el quinteto llamado Incubus llega a esta parte del mundo para presentar su octavo disco de estudio, titulado simplemente con el número ocho.

Sin considerar que Incubus fueron mi banda favorita cuando fui un adolescente, que compré varios de sus discos con el poco dinero que tenía en esa época (Morning View fue el primer disco que me compré en la vida), que los tuve en mi habitación en forma de póster y que iré a verlos en Septiembre, a mi parecer, "8" es el peor disco de su carrera.

Con el paso de los años, los Norteaméricanos han perdido gradualmente su brillo desde que llegaron a su techo creativo con aquella obra maestra llamada "Morning View" del año 2001, para luego entrar en una caída cualitativa, primero viendo la partida de su bajista original Dirk Lance, y con esto perdiendo todo feeling funk que los caracterizó en sus primeros dos discos, para luego hacer una "mudanza" de sonido hacia parajes mas cercanos al rock-alternativo como consecuencia de aquello. Y si, los dos discos siguientes "A Crow Left of the Murder" y "Light Granades" son correctos y regulares, sin embargo, no poseen una cohesión y encanto similar a los discos de los 90s. No obstante, la esencia que hace de Incubus ser una banda diferente al resto seguía vigente en la década de los 2000s.

Pero lo peor vino en la presente década: En 2011 editan "If Not Now, When?", placa bastante irregular, mostrando sólo un puñado de tracks interesantes, pero por otro lado, canciones que no daban el plus necesario para dejar un buen sabor de boca en la mayoría de los seguidores. Cuatro años más tarde, lanzarían un EP llamado "Trust Fall (Side A)" que dejaría el mismo sabor, caracterizado por la misma dualidad demostrada por el anterior álbum, mostrando canciones interesantes y desechables por igual. 

 2017 fue el año para lanzar el octavo hito de su carrera, con la banda haciendo declaraciones previas de que en el presente disco retomarían las raíces pesadas registradas en placas notables como "S.C.I.E.N.C.E" o "Make Yourself", todo a cargo de la re-producción y mezcla de Sonny Moore, el reconocidisimo productor que tiene por alias Skrillex. Anuncio que no dejó muchas buenas vibras en los fans respecto al inminente lanzamiento, como así esto también sembró dudas sobre como sonaría el álbum.

Entrando de lleno al nuevo lanzamiento, "No Fun" resulta ser un buen comienzo, una canción llena de energía, con buenos ganchos y directo al grano, aunque nunca tan grandilocuentes como otros comienzos de disco como el "Nice To Know You" del Morning View o "Privilege" del Make Yourself". El primer single "Nimble Bastard" es a mi parecer es bastante flojo respecto a singles de anteriores discos. Claramente pudo haber dado más, pero sólo se queda ahí. "State of the Art" tiene un comienzo prometedor, pero un coro meloso le quita toda inspiración a una canción que pintaba para destacada, pero que sin embargo falla en el intento de resaltar. "Glitterbomb" no pasa la prueba como para presentarla de segundo single. Si, es radial y tiene un buen coro, pero no entrega sorpresa alguna dentro del amplio catálogo de la banda. Lo mismo ocurre con "Undefeated" otra canción que no entrega mucho, sin otra opción que quedar entre las "sin pena ni gloria" del álbum. 

En "Lonliest" ocurre algo sumamente particular. Incubus decide jugársela por lo que está de moda y hacer una canción altamente influenciada por el trap. Algo sumamente extraño que ocurre entre mis oídos, que, como resultado entrega incredulidad, e incluso un indeseado rechazo. "When I Became A Man" es una hilarante pieza que dura menos de un minuto. Un track sumamente freak y poco serio, que se agradece de todas maneras por el buen sentido del humor que la banda posee. Luego llega a mi parecer la mejor canción del disco "Familiar Faces" contando con una buena dinámica en instrumentación y con un coro bastante aceptable. 

Finalmente, las últimas tres canciones no me llamaron la atención en lo absoluto, primero la heavy "Love in Time of Surveillance" que busca lograr cierto desequilibrio con sus riffs pesados e instrumentación más sucia, pero termina por no sorprender. "Make No Sound In The Digital Forest" que posee pasajes instrumentales y atmosféricos que logran algo de interés, pero que al final resulta un poco monótona. La última canción  "Throw Out The Map" también trata de sonar pesada como varias más del álbum, pero no lo sé, hay algo en los versos que hacen que el global de la canción no me atraiga del todo.

Incubus perdió el rumbo hace rato (hace un EP y un disco atrás), pero en este disco lamentablemente pierden otra cosa: credibilidad sobre lo que están dispuesto a proponer como banda en sí, entregando sólo un par de canciones recordables. ¿Y el resto? al debe. Y para cuando lleguen a Chile en Septiembre, más que ir a verlos por tocar sus nuevas canciones, iré a verlos sólo por las antiguas. Todo lo que presenciaré esa noche en el Movistar Arena será un mero ejercicio de nostalgia, para recordar tiempos pasados cuando de seguro suenen las dulces guitarras de "Dig", aquel himno hecho para corear a viva voz como "Drive", o cuando el magnificente coro de "Wish You Were Here" se deje caer en esa futura jornada post-18 de septiembre en la capital. Todo porque no entregaron un disco a la altura. (Y hace más de 10 años que no lo hacen).

Canciones Favoritas: Familiar Faces, No Fun,

Canciones No Favoritas: Lonliest, State of the Art, Love In Time of Surveillance, Nimble Bastard.

5/10



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